La función principal de la
tubo traqueal El manguito sirve para sellar la vía aérea y fijar el tubo en su lugar. Garantiza un sellado hermético durante la ventilación mecánica y evita la aspiración de secreciones orofaríngeas o contenido gástrico hacia los pulmones, reduciendo así el riesgo de neumonía asociada al ventilador.
Clasificación basada en el material.
Actualmente, existen dos tipos principales de materiales para balones que se utilizan en la práctica clínica, los cuales difieren significativamente en su rendimiento:
1. Cloruro de polivinilo (PVC): Es el material más utilizado en entornos clínicos; es relativamente grueso (aproximadamente de 45 a 285 micras). Al inflarse, la superficie tiende a formar pequeños pliegues, lo que teóricamente supone un riesgo de fuga de secreciones. Productos como Motex y Weigao suelen utilizar este material.
2. Poliuretano (PU): Un material más reciente que ofrece capacidades de sellado superiores. Su perfil ultrafino (de aproximadamente 29 micras de espesor) minimiza eficazmente el plegado y proporciona una barrera más eficaz contra las fugas de fluidos.
Clasificación por diseño de forma.
Para abordar el problema de los micropliegues que se forman tras el inflado de manguitos de gran volumen y baja presión —que pueden provocar fugas de secreciones— se han diseñado diversas formas:
1. Cilíndrica: Una forma tradicional y rentable. Debido a que no se adapta perfectamente a la forma elíptica de la tráquea, suele desarrollar pliegues longitudinales, lo que supone un riesgo de microfugas.
2. Forma cónica (en forma de pera): Un diseño novedoso. Su forma se adapta mejor a la estructura anatómica de la tráquea, ofreciendo teóricamente un sellado superior. Un ejemplo es el manguito cónico de PVC (cloruro de polivinilo), objeto de diversos estudios.
3. Esférica: Una forma especializada; algunos estudios sugieren que se comporta de manera diferente bajo presiones específicas.
Precauciones de uso
Un manguito más rígido no siempre es mejor. Una presión excesiva puede comprimir la mucosa traqueal y provocar isquemia, mientras que una presión insuficiente impide un sellado adecuado. Las guías clínicas recomiendan mantener la presión del manguito entre 25 y 30 cmH₂O para proteger la mucosa y garantizar un sellado eficaz.