El
tubo de succión Yankee es uno de los más comunes en quirófanos y salas, y debe su nombre a su inventor, Emil Yankauer. Consta de varias partes, como la punta, el mango, el cuerpo del tubo y el respiradero. Su diseño busca eliminar eficazmente la sangre y los fluidos corporales durante la cirugía, evitando dañar los tejidos frágiles.
Sus componentes principales y sus respectivas funciones son los siguientes:
• Cuerpo del tubo de succión (cuerpo principal): Generalmente de plástico transparente o metal. La transparencia permite observar fácilmente el flujo de aire interno o detectar coágulos de sangre que lo obstruyan.
• Mango : Una parte hueca que el operador puede sostener; la parte superior se conecta al tubo de succión y la parte inferior se conecta al tubo flexible.
Cabezal de succión (parte más crítica): Presenta múltiples orificios pequeños o un diseño tipo malla. Esto dispersa la fuerza de succión, evitando una succión excesiva y daños a los delicados tejidos circundantes (como las mucosas y los órganos) al extraer sangre o líquido.
• Válvula de ventilación : Generalmente ubicada en el mango. El operador bloquea esta válvula con el dedo para crear presión negativa e iniciar la succión; al soltar el dedo, la succión se libera inmediatamente, lo que permite un control preciso.
• Extremo de conexión : El conector estándar en el extremo trasero permite conectar el tubo de succión (tubo de succión de presión negativa). Sus dimensiones estandarizadas garantizan la compatibilidad con diversos sistemas de tubos de succión.
• Desechable vs. Reutilizable: El kit está disponible en envases asépticos desechables (sellados individualmente) y en una versión metálica reutilizable (requiere esterilización a alta temperatura y alta presión).